LA TRAGICOMEDIA DEL 5 / EDITORIAL DE ANTONIO MOLINA
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La Patria boba
La tragicomedia del 5
Por ANTONIO MOLINA
· *Este domingo 5, la tragicomedia electoral mostrará las ambiciones política para el 2025. Usted verá si ríe o llora por el futuro del país que les dejará sus hijos para que sobrevivan…
La tragicomedia es un género literario que refleja fielmente los aspectos más cotidianos de la vida, aunque muchos consideran que la vida misma es una tragicomedia para el ser humano hasta su partida inexorable.
Este domingo 5, obligatoriamente como lo ordena la Constitución, debemos ir a sufragar en unas elecciones intermedias, de medio tiempo, seccionales o como quiera llamarlas, en que estarán expuestos todos los matices que necesita un dramaturgo para crear una pieza teatral con los elementos vitales como la realidad, que no puede estar ausente o ser ajena; el sarcasmo –grosero o fino—para asimilar esa realidad de la que no podemos sustraernos, de la que creemos escapar con un tono burlón; la tristeza porque no podemos eludirla entre las cosas comunes que nos rodea, como el miedo y el pánico a la violencia que nos agrede y la risa, que terminamos convirtiéndola en un antídoto que le da un toque de esperanza o de resignación.
Es que causa más risa que asombro que, cuando más crece la agresión del crimen organizado a la ciudadanía, haya palurdos que promuevan decirle NO a una consulta popular, que el Estado estuvo obligado a plantearla a través de su administrador que es el Gobierno, cuya cabeza jurídica y administrativa es el Presidente. La consulta NO es de Lasso, es por la seguridad, tranquilidad y paz ciudadana… De por sí causa risa la campaña por el NO, pero a la vez produce tristeza promover un voto en contra de los mismos electores, un masoquismo que producirá más llanto y lamentaciones cuando los carteles de las drogas asalten hogares y asesinen a familias enteras, como ya empezó a darse sin escaparse los niños…
Otros temas de la consulta son el CPCCS, la Asamblea Nacional y de asuntos ambientales. Entendamos, entonces, que ese consejo fue un aborto de la Constituyente, sin ánimo de ser un ente de participación ni control alguno, sino, más bien, como apéndice de la Presidencia de la República en la línea del presidencialismo; se perdió esta vez la oportunidad de desaparecerlo, por ser piedra de tope de la institucionalidad democrática (En estos momentos están enfrentados los poderes judicial y legislativo y la omnímoda CC). Le faltó arresto al Ejecutivo para plantear en esta consulta la eliminación definitiva del CPCCS… muerto el perro, se acabó la sarna.
Lo de la Asamblea es un híbrido jurídico y moral. Está convertida en una cueva de inmorales, corruptos, ineficientes e incapaces. Producen risa cuando hablan y llanto cuando se acuerdan de legislar. Es la institución democrática más desprestigiada del país, que apenas 4 personas de cada 100 la aceptan. Si la pregunta sobre su reducción hubiera sido su desaparición, todos votaríamos por darnos un Congreso formal, a la usanza tradicional de los parlamentos.
Todas estas instituciones de apariencia democráticas fueron diseñadas por la Asamblea Constituyentes del 2008 que redactó la Constitución que pretendía regir 300 años (así lo anunciaron), consumidos en apenas 17 años que duró la Revolución Ciudadana, cuyos jerarcas presos, sentenciados o prófugos quieren volver para terminar con la Patria sollozante. Ellos decían, somos gentes de manos limpias, y se robaron alrededor 900.000 MILLONES de dólares; de corazones ardientes y administraron con pasión los bienes del Estado como si fueran propios y de mentes lúcidas para diseñar y montar los mayores atracos consumados en 200 años de ser Ecuador una Republiqueta de Papel.
Para sobrevivir, el correato que decía pertenecer a la izquierda progresista terminó liándose al socialcristianismo que aglutina a los paquidermos de la derecha. Ambos son populistas, discrepan en sus métodos de depredación, pero los une el golpismo, NO concretado aún porque en el fondo saben que, al final del día, en ese juego surrealista de la democracia, temen a que un sargentón cargue con el santo y la limosna. Correa y Nebot se entienden en todo y fingen distancia para embaucar a los electores, son actores indispensables de esta tragicomedia.
Este es el escenario para montar este domingo 5 la tragicomedia electoral que mostrará, en la realidad, las ambiciones política para el 2025. Usted verá si ríe o llora por el futuro de la Nación, o, mejor dicho, por el país que les dejará a sus hijos para que sobrevivan…
...limpias, mentes lúcidas, y corazones ardientes por la Patria. Somos Revolución Ciudadana, la leyenda que asombró al mundo, y que rescató al país de las cenizas en las que lo dejó la corrupción de los banqueros, el neoliberalismo y la partidocracia. ¡Hasta la victoria siempre!

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